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Cultura

Teatro y ballet

Teatro

Los más tempranos ejemplos de la vida teatral en Croacia, igual que en otros países de la civilización occidental, fueron los dramas litúrgicos en latín, y pronto aparecieron los textos dramáticos en croata. El teatro secular apareció ya a comienzos del siglo XIV en Dubrovnik, que en los siguientes siglos fue, además de principal centro literario, el principal escenario croata. Eso se hizo especialmente notable en las formas teatrales altamente desarrolladas en los siglos XVI y XVII, donde dominaron el teatro comediográfico de autor de Marin Držić y varias formas dramáticas de rasgos particularmente barrocos (Ivan Gundulić, Junije Palmotić).

En ese período se sumaron a la vida teatral otros centros croatas – en Dalmacia (Hvar, Zadar) y especialmente en Croacia continental (Zagreb, Varaždin, Osijek), donde representaciones escolares jesuitas tuvieron un papel clave, y las obras se iban trasladando gradualmente de los espacios públicos a las salas teatrales. Hvar fue el primero en tener una sala teatral cubierta (1612), mientras que Dubrovnik abrió su primera sala teatral en 1682, cuando prevalecieron las así llamadas frančezarije, adaptaciones de las comedias de Molière. En 1834 en Zagreb se inauguró un edificio teatral, y ahí durante el período del Reavivamiento Nacional, a iniciativa de Dimitrije Demeter, gradualmente se empezó a organizar la vida teatral profesional croata. La primera obra en croata (Juran i Sofija de Ivan Kukuljević Sakcinski) se estrenó en 1840, y la primera ópera (Ljubav i zloba de Vatroslav Lisinski) en 1846.

Reavivamiento croata, Vlaho Bukovac, cortina de gala del Teatro Nacional Croata de Zagreb
Hamlet, Fortaleza Lovrijenac, Juegos de Verano de Dubrovnik, 1952
Kralj Gordogan, dirigido por Vlado Habunek, &TD Zagreb, 1979

Hasta 1860 junto con las compañías teatrales croatas seguían presentándose las alemanas, y después de la institucionalización del teatro nacional en 1861, en los siguientes diez años August Šenoa, su director artístico, orientó el repertorio hacia autores eslavos y romances. En el período cuando estuvo a cargo Stjepan Miletić, director reformador, el teatro fue marcado por tendencias de la edad moderna croata, y en Zagreb se inauguró un nuevo edificio teatral (1895), donde hasta hoy sigue funcionando el Teatro Nacional Croata (Hrvatsko narodno kazalište – HNK).

La vida teatral en el período de entreguerras sufrió interferencias políticas en asuntos teatrales. Sin embargo, en el teatro de Zagreb bajo la dirección de Julije Benešić en los años 1920 y los trabajos del director Branko Gavella y el escenógrafo Ljubo Babić empezó la afirmación teatral de modernismo literario croata y europeo, y luego la dramaturgia de teatro psicológico burgués dominó el repertorio nacional a los mediados del siglo XX.

Después de 1945 se fundó una serie de nuevos teatros profesionales y la Academia del Arte Teatral (hoy Academia del Arte Dramático). También se fomentó el amateurismo teatral, que, al fundarse el Teatro Experimental Estudiantil, se convirtió en el polígono de teatro alternativo y de realizaciones escénicas de vanguardia. Los festivales de teatro ambiental, los Juegos de Verano de Dubrovnik (desde 1950) y el Verano de Split (desde 1954) con su rasgo internacional contribuyeron a la afirmación de teatro nacional en el exterior.

Teatro Nacional Croata Ivan pl. Zajc, Rijeka
Eurokaz, póster del festival de 2013
Auditorio del Teatro de Hvar

En 1954 se abrió el Teatro Dramático "Gavella". Eso marcó el pluralismo en la cultura escénica nacional, que también se reflejó en el repertorio, las escenificaciones y varios aspectos organizativos. Los nuevos escenarios (Teatar &TD de Zagreb), y luego una serie de compañías independientes o amateurs promovieron las formas teatrales más variadas (Teatar u gostima, Histrioni, Pozdravi, Coccolemocco, Kugla-glumište, Montažstroj), al igual que teatros especializados para ciertos géneros y propósitos (Teatro de Títeres de Zagreb; Teatro Juvenil de Zagreb; Komedija; Teatro Satírico Kerempuh) y festivales de competición, entre los cuales destacamos los Días de la Sátira de Fadil Hadžić (Zagreb), los Días de Marul (Split), Festival de Pequeños Escenarios (Rijeka), Festival del Niño (Šibenik), PIF (Festival Internacional de Teatro de Títeres, Zagreb), Eurokaz (Muestra de teatro vanguardista y experimental, Zagreb), hicieron posible que se desarrollara un repertorio multifacético y un polimorfismo interpretativo como características base del teatro croata contemporáneo.

Ballet

Los comienzos de la tradición de ballet croata se relacionan con el teatro de Zagreb a mediados del siglo XIX, y con la llegada de la bailarina, pedagoga y coreógrafa rusa Margarita Froman en 1921 comenzó un nuevo período de desarrollo. De su escuela salió una pléyade de bailarines y coreógrafos excelentes, entre los cuales Mia Čorak-Slavenska, Ana Roje, Oskar Harmoš y Sonja Kastl. En 1949 en Zagreb se fundó la Escuela de Ballet Clásico. En la segunda mitad del siglo el arte de ballet se hizo famoso a través de Vesna Butorac-Blaće, Irena Pasarić, Almira Osmanović, Dinko Bogdanić, Tomislav Petranović, Edina Pličanić, Leonard Jakovina y especialmente Milko Šparemblek, quien bailó en la tropa Ballet du XXe siècle de Maurice Béjart y en los años 1970 fue director del Ballet Metropolitan de Nueva York, del Ballet Gulbenkian de Lisboa y del Ballet de Lyon.

El auditorio del Teatro Nacional Croata de Zagreb. Los conjuntos de ópera y ballet existen también en Split y Rijeka, y de ópera en Osijek.
Mia Čorak-Slavenska (1916–2002), la más grande bailarina croata del siglo XX. Prima ballerina de Zagreb, luego en las compañías de Bronislava Nižinska de París, Ballet Russe de Monte Carlo y de EE. UU., y en propias compañías (Ballet Variante, Slavenska-Franklin Ballet) y el Metropolitan Ballet.
Ballet Pjesme ljubavi i smrti (1980),del coreógrafo Milko Šparemblek, Teatro Nacional Croata de Zagreb, 1991.

La danza moderna en Croacia se cultivaba en paralelo con las diferentes tendencias en Europa. Desde finales de los años 1920 en Zagreb trabajaron Mercedes Goritz-Pavelić, discípula de Mary Wigman y Gertrud Bodenwieser en Viena y Múnich, Mirjana Dragana Janeček, quien basó su escuela en la expresión de la danza de Isadora Duncan, y la seguidora de la escuela de Rudolf Laban, Ana Maletić, cuya Escuela de Ritmo y Danza (1954) hoy lleva su nombre. De esa escuela salieron generaciones de bailarines, entre los cuales fundadores y miembros de las más conocidas compañías de danza: Estudio de Danza Contemporánea, Conjunto de Danza Libre de Cámara y el Conjunto de Danza de Zagreb. La escena de la danza hoy sigue muy viva, y a eso contribuyó de manera significativa el festival internacional la Semana de Danza Contemporánea, que se organiza en Zagreb desde 1984.