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En 1990 Croacia, junto con Eslovenia y la República Checa estaba entre los más desarrollados países en transición centroeuropeos. Pero su desarrollo económico fue cargado por grandes daños de guerra, evaluados en un total de USD37,1 mil millones, lo que también obstruyó la transformación y la privatización. El Producto Interno Bruto alcanzó el nivel anterior a la guerra (1990) recién en 2004, y el PIB per cápita es del 65% del promedio de la Unión Europea (2019). La kuna croata, como nueva moneda nacional, fue introducida en 1994.
Economía

Transición económica

La economía croata es una de las más fuertes del Sudeste de Europa según su Producto Interior Bruto (54,3 mil millones de euros en 2019). Después del colapso del sistema socialista pasó por la transición a la economía de mercado abierta, lo que se refiere especialmente a la producción industrial.

Durante el Imperio austrohúngaro la economía en la zona de Croacia era generalmente agraria, aunque ese fue el comienzo de la época industrial. El capital doméstico era limitado, y dominaba el capital austríaco o húngaro, y principalmente se usaban los recursos naturales (bosques) y se producían productos agrícolas. El desarrollo paralelo de transporte, especialmente ferroviario, hizo posible la creación de los primeros centros industriales importantes (Rijeka, Zagreb, Osijek, Karlovac, Sisak). Las condiciones para el desarrollo de la industria se hicieron más favorables después de la entrada en el Estado yugoslavo, donde Croacia junto con Eslovenia era la región más desarrollada y el mercado era más amplio y protegido por impuestos de aduana.

Exposición de agricultura y silvicultura llevada a cabo en 1891 en Zagreb, muestra representativa de economía croata a finales del siglo XIX.
El Banco Nacional Croata, banco central nacional a cargo del establecimiento e implementación de la política monetaria y de cambio, la emisión de billetes, la supervisión de bancos comerciales y del entero sistema de transacciones financieras.
Kuna croata es la moneda nacional. La piel de marta (kuna en croata significa marta) era una forma de moneda en la Edad Media y en el siglo XIII la imagen de kuna empezó a aparecer en las monedas. Hoy kuna es una moneda convertible estable (código ISO: HRK)

Después de la Segunda Guerra Mundial en el marco de la economía socialista se aceleró la industrialización y el desarrollo de regiones mayormente agrarias económicamente atrasadas. El socialismo de autogestión yugoslavo era específico, diferente y más dinámico que el socialismo centralista y planificado de otros países de Europa del Este. La propiedad, que mediante la nacionalización se convirtió en la propiedad estatal, según ese modelo se convirtió en la propiedad social. Los principales órganos de gestión en las empresas eran consejos de trabajadores, a través de los cuales los trabajadores al menos formalmente decidían sobre la producción y la distribución. Las más altas tasas de crecimiento fueron registradas en 1953–63, cuando la economía yugoslava, y por ende croata, fue entre las más dinámicas de Europa. Pero, ya en los años 1970 el crecimiento se ralentizó, y en los años 1980 mostró señales de crisis, lo que se reflejó principalmente en alta inflación. Sin embargo Croacia, junto con Eslovenia, era la república más desarrollada en términos de economía, especialmente en el ámbito de agricultura, producción industrial, construcción, industria petrolera, construcción naval y turismo.

Después de la desintegración de Yugoslavia la economía croata socialista y de semi-mercado se transformó en el sistema basado en la propiedad privada y la economía de mercado abierta. Sin embargo, esa transición se ralentizó y dificultó por la agresión bélica contra Croacia y las adaptaciones de la política económica a las necesidades de defensa. El desarrollo económico fue cargado adicionalmente por grandes daños de guerra, valorados en 1999 en 37,1 mil millones de USD (160% del PIB), lo que también obstruyó la transformación y la privatización. Además, el proceso de transformación mediante la cual la anterior propiedad pública (social) se tenía que convertir en la estatal y luego privada, se llevó a cabo bajo acuerdo entre las elites políticas y empresariales, a menudo sin la verdadera compra de las empresas y las consiguientes inversiones. Por lo tanto la transición tuvo varios efectos negativos sociales y económicos: el empobrecimiento de la población, el crecimiento de la corrupción y delitos económicos, y la devastación de las empresas.

Movimiento del producto interno bruto desde 2000
El producto interno bruto en Croacia y algunos Estados miembros de la Unión Europea en 2019
El producto interno bruto per cápita en los países del sudeste de Europa en 2019

El dinar croata fue introducido como moneda temporaria a finales de diciembre de 1991, y la kuna croata (HRK), como nueva moneda nacional, fue introducida en 1994. Desde octubre de 1993 Croacia empezó a concluir los acuerdos stand-by con el Fondo Monetario Internacional, y desde 1994 recibió los primeros préstamos del Banco Mundial y del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, lo que alivió la situación económica, pero a la vez llevó al país al endeudamiento. Después de superar las dificultades bélicas directas, Croacia entró en la etapa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). La más alta tasa de crecimiento de 5,2% fue registrada en 2002, y en 2003 el PIB alcanzó el nivel anterior a la guerra (24,8 mil millones USD, 1990). La tendencia de crecimiento del PIB continuó hasta 2008, cuando empezó a bajar y llegó al estancamiento, causado principalmente por la recesión global. La economía croata empezó a recuperarse de la recesión en 2015, cuando de nuevo se registró el crecimiento económico, es decir la suba constante del PIB.

A finales de los años 1990 la mayor porción del PIB estaba representada por el sector de servicios (59%), seguida por la industria (32%) y la agricultura (9%), tendencia parecida a la mayoría de los países desarrollados. En 2017 esa relación era aún más exacerbada – el sector de servicios el 70%, la industria el 26%, y la agricultura el 4%.

En 2018 del número total de los empleados el 63,1% trabajaba en empresas privadas, el 33,3% en empresas e instituciones estatales, el 3,5% en propiedad mixta y el 0,1% en cooperativas. La mayor cantidad de trabajadores se encuentra en la industria manufacturera, la administración pública y la educación, el comercio, la atención sanitaria y el turismo. La tasa de desempleo en diciembre de 2019 fue 7,9%.